Durante las fiestas (y más tarde, en vacaciones), los "escruchantes" aprovechan que las familias abandonan sus casas para entrar y desvalijarlas. Estos delincuentes suelen operar en grupo, pues al menos uno hace las veces de "campana".
Por lo general, realizan un estudio previo para obtener datos sobre el movimiento del hogar elegido. Así, saben si les conviene entrar allí y, en ese caso, cuándo. El comisario Luis Ibáñez, jefe de la Regional Norte (que tiene en su jurisdicción la ciudad de Yerba Buena, una de las más "visitadas" por estos ladrones) indicó que los fines de semana es cuando más casos se producen. Para evitar estos atracos, el comisario aconsejó que los vecinos estén atentos a las viviendas que fueron deshabitadas por la gente de su barrio. Y, en caso de ver movimientos sospechosos, deben avisarle a la Policía en el acto. Además, recomendó dejar bien cerrados los accesos y, de tener alarma, activarla.